viernes, 21 de octubre de 2016

Partes del cuerpo que se ven afectadas por el estrés

Aunque generalmente el estrés se traduzca en un aumento del apetito, hay ocasiones en las que los afectados generan hiperactividad de la tiroides y queman calorías con más rapidez

Se trata de uno de los trastornos que más aqueja a la sociedad moderna, pues las constantes prisas y el exceso de trabajo influyen en su aparición recurrente. 

Todos en algún momento padecemos algún episodio de estrés por diferentes desencadenantes; sin embargo, cuando interviene de manera constante y crónica, debe tratarse con mucho cuidado, porque repercute de forma negativa sobre la salud física y mental.

En la actualidad se ha podido demostrar en varias oportunidades que las respuestas orgánicas al estrés conducen a la aparición de diversas patologías. Por esta razón, se sigue promoviendo su control oportuno mediante la práctica de hábitos saludables.

Para todos aquellos que desconocen los efectos negativos del estrés sobre su cuerpo, hoy vamos a compartir esas 10 partes que más resultan afectadas. ¿Las conoces?

1. Piel


¿De repente tu piel se llenó de acné? Podría deberse a cambios hormonales causados por el estrés.

La tensión que genera este trastorno emocional incrementa la respuesta inflamatoria del cuerpo, lo que, entre otras cosas, causa taponamiento de los poros.

Al acumularse grasa e impurezas dentro de estos, se forman los molestos puntos negros y granitos que afectan la belleza.

2. Músculos

Los huesos y los músculos son áreas del cuerpo bastante afectadas por los grados crónicos de esta condición. Al causar una respuesta del sistema músculo-esquelético, genera una fuerte tensión que se traduce en dolor y dificultades para moverse con normalidad.

3. Corazón


¡Ojo! Existe cierta relación entre los constantes episodios de estrés y el mayor riesgo de problemas cardiovasculares como el colesterol y triglicéridos altos, la presión arterial y los problemas de circulación.

Además, todo indica que el ritmo cardíaco se acelera de manera considerable, aumentando la velocidad para transportar la sangre hacia el cerebro y otras partes del cuerpo.

4. Sistema inmunológico

Las personas que padecen un grado crónico de este trastorno emocional presentan una disminución significativa en su respuesta inmunológica, lo que a su vez aumenta la predisposición a padecer infecciones.

Esto se debe a la intervención que tiene sobre las actividades que gastan el mayor número de energías para combatir los microorganismos que pueden atacar el cuerpo.

5. Aparato digestivo


El estrés recurrente podría conllevar a síntomas físicos del sistema digestivo como, por ejemplo:
  • La diarrea.
  • El estreñimiento.
  • La inflamación.
  • Los gases.
  • El dolor abdominal.
  • La acidez y el reflujo.
  • El síndrome del intestino irritable.
  • La úlcera péptica o enfermedad inflamatoria del intestino.
Todas estas afecciones podrían ser el resultado del incremento de la hormona conocida como “cortisol”.

6. Peso corporal

¡Cuidado! Esta condición tiene una relación directa con el incremento de peso y problemas crónicos como la obesidad.

Todo indica que las personas que padecen de estrés recurrente tienden a ingerir más calorías como respuesta ante los otros síntomas emocionales que deriva.

Sin embargo, en menores casos podría ocurrir todo lo contrario, ya que algunas veces las hormonas del estrés generan hiperactividad de la glándula tiroides, que estimula la eliminación de calorías con mayor rapidez.

7. Cerebro


Por supuesto, una de las partes del cuerpo más afectadas por los episodios recurrentes de esta enfermedad es el cerebro.

El cortisol, la hormona principal del estrés, impacta de manera negativa la corteza frontal del cerebro, responsable de ayudar a tomar decisiones y conservar la memoria.

Esto explica por qué durante las situaciones de tensión las personas no pueden tomar decisiones acertadas y tampoco logran concentrarse bien en sus actividades.

8. Hígado

Las personas que están lidiando con algún tipo de enfermedad hepática podrían sufrir una recaída por culpa del estrés.

Las sustancias químicas que se activan cuando llega a un grado crónico afectan las células denominadas linfocitos citolíticos, responsables de favorecer la destrucción de los hepatocitos, lo que reagudiza las patologías propias del hígado.

9. Riñones


El exceso de producción de cortisol conduce a un aumento de la excreción renal de fosfato, lo que puede originar debilidad muscular, alteraciones óseas y graves dificultades para el buen funcionamiento de los riñones.

10. Niveles de glucosa

Padecer un grado elevado de estrés podría provocar un desarrollo de resistencia a la insulina, es decir, una dificultad del organismo para utilizar de manera efectiva esta sustancia que sirve para regular de forma eficaz los niveles de azúcar en la sangre.

En las personas que ya luchan contra la diabetes podría agravar la enfermedad al generar alteraciones sobre el sistema que ayuda a controlarla.


Fuente:
http://mejorconsalud.com

lunes, 17 de octubre de 2016

Esto es lo que pasa cuando dejas de comer azúcar por cinco días


El azúcar es referida como "los cigarrillos de la nueva generación" porque muchas personas padecen de adicción a ella sin siquiera saberlo. No todos los tipos de azúcares son dañinos, como por ejemplo los que encontramos en las frutas y otros productos naturales, pero la mayoría de nuestros dulces favoritos contienen azúcar refinada y en grandes cantidades.

Y no solo en los dulces, sino que el azúcar se esconde en más alimentos de los que podrías imaginar. Por eso es tan difícil dejarla y vivir sin ella, pues tendrías que hacer un cambio drástico en tu vida. Pero acá te explicamos qué es lo que sucedería si no consumes ni un gramo de azúcar refinada durante cinco días.

Tendrás más energías

Estamos acostumbrados a consumir productos llenos de azúcar para recuperar nuestras energías, como las supuestas bebidas energéticas, pero en realidad, toda esa azúcar bloquea la capacidad de tu cuerpo para sacar máximo provecho a sus reservas de energía. Además, tus niveles de azúcar en la sangre se estabilizarán, por lo que sentir un repentino cansancio durante la tarde quedará en el pasado.

Ganarás también un aumento en productividad

Toda esta nueva energía te ayudará a terminar tus actividades del día a día de manera más rápida y también eficiente, ya que el azúcar limita la comunicación entre las células cerebrales y no te permite despejar tu mente.

Dejarás de querer comer azúcar

Al principio será difícil, no hay duda, pero tras superar las primeras pruebas tu cuerpo dejará de pedirte tanta azúcar. Las frutas te sabrán más dulces que antes, mientras que una torta de chocolate la sentirás demasiado empalagosa.
¿Listo para empezar una vida más sana y sin azúcar? Si acostumbras comer dulces todos los días, entonces te recomendamos hacerlo de manera gradual para que no sea tan difícil y termines por rendirte. Pero con el pasar de pocos días verás como tu cuerpo y tu salud te lo agradecen.

Fuente:
http://rimacestarbien.com

sábado, 17 de septiembre de 2016

El estrés: un maremoto de perjuicios

El estrés crónico tiene un impacto en nuestra vida y nuestro organismo, por ejemplo es causa de insomnio, hipertensión y otros. Se sugiere que 40 % de los adultos no puede conciliar el sueño a causa de esta emoción, así lo señala las cifras de la encuesta del estrés, realizada por la Asociación Americana de Psicología (APA)

El estrés crónico puede alterar tu vida de forma permanente.

  • En el corazón: Puede ejercer una tensión constante sobre el corazón produciendo aumento de la presión arterial, el colesterol y los triglicéridos en la sangre. Además el estrés extremo puede ocasionar que este órgano palpite fuera de su ritmo, afirma un artículo de la Biblioteca Nacional de Medicina en Estados Unidos.
  • En la piel. Y en éste el efecto del estrés es evidente, provoca que se genere acné en el rostro. Esto se debe a que la tensión provoca una respuesta inflamatoria en el cuerpo que lleva a los poros a obstruirse en primer lugar y, posteriormente, a romperse, que se traduce en enrojecimiento de la piel y acumulación de pus.
  • Hígado. Durante los períodos de estrés, los linfocitos citolíticos se extienden por el hígado y en algunos casos contribuyen a la destrucción de hepatocitos y a la agudización de las enfermedades hepáticas, señala un artículo de la HCV Advocate: Hepatitis C.
  • Hormonas. El estrés genera hormonas (principalmente el cortisol) que influyen sobre la corteza prefrontal, región cerebral que controla acciones como la memoria y toma de decisiones. Si esta emoción se experimenta de forma cónica, puede deteriorar las habilidades mentales como la atención y concentración, indica un estudio publicado en la revista Neuron.
  • Gástrico. Durante un suceso estresante el sistema nervioso central ejerce influencia directa a través de las hormonas y de los neurotransmisores sobre la región del colon, razón por la que se presentan síntomas como la inflamación, dolor y gases, de acuerdo con Luis Carlos Sabbagh, gastroenterólogo
  • Sistema respiratorio. Debilita las funciones de los pulmones . De acuerdo con una investigación de la Universidad de Sao Paulo, también podría existir una relación entre el estrés, el asma y la capacidad de mantener equilibrio.
  • Sistema ocular. De acuerdo a información de la Clínica Baviera, del Instituto Oftalmológico Europeo, el estrés puede causar temblor de ojos , el cual se produce en un pequeño músculo que sirve para elevar el párpado. Sin embrago, no es todo, ya que puede causar inflamación y visión borrosa.
  • Sistema renal. El cortisol ocasiona la excreción de fosfato de los riñones. En concentraciones altas, el cortisol, como la aldosterona, pueden provocar retención de sodio y fluidos.
Fuente: Salud 180, Informe 21

martes, 26 de enero de 2016

Esto es lo primero que debes hacer al salir de la ducha (y no es secarte)

Es probable que esta situación te resulte familiar: sales de la ducha y te envuelves inmediatamente en una toalla que colocas alrededor de tu cuerpo antes de correr el riesgo de que un atisbo de carne quede expuesta. Puede que lo hagas porque en tu piso hace un frío inaudito durante el invierno o porque sencillamente es la manera más rápida de evitar que chorree agua al suelo. Sea por el motivo que sea, los expertos en psicología están de acuerdo en que estás cometiendo un error fatídico para tu autoestima.

“Observarnos a nosotros mismo en cueros ayuda a dejar de ser tan negativos sobre nuestro cuerpo”, explica en ‘Yahoo Health’ la psicóloga experta en imagen corporal Amy L. Flowers. En realidad tiene bastante sentido hacerlo porque, normalmente, el espejo suele estar justo ahí delante de nosotros, “pero lo cierto es que la mayoría de nosotros hace un esfuerzo para evitar mirar nuestros cuerpos desnudos” asegura la experta, quien aconseja que poco a poco convirtamos esta dinámica en un hábito diario hasta conseguir que “se normalice la experiencia”.

Reforzar tu aseada autoestima

Por lo general, tenemos la tendencia a concentrarnos en nuestros defectos en lugar de en nuestras virtudes. Que si cuánta celulitis tienes, que si tu calva ha crecido de un mes para otro o los ‘menudo barrigón he echado’, son algunas de nuestras frases tipo al vernos sin ropa.

Para la inmensa mayoría se cumple la máxima de que ‘cualquier tiempo pasado fue mejor’ y empezamos a recordar lo bien que teníamos la piel antes, a qué altura estaban nuestros muslos y pechos hace tan solo un par de años o lo arrugado que se nos está quedando el rostro. “Nos paramos a pensar de qué maneras podríamos mejorar, pero cuanto más nos centramos en nuestras imperfecciones más las magnificamos y a la larga tratamos de evitar mirar nuestro cuerpo”, explica Flowers, quien recomienda no caer en la crítica –aunque la creamos constructiva– y no dejar de ser partícipes de cómo cambia y evoluciona nuestro cuerpo.

Las comparaciones nunca fueron (ni serán) buenas

Pero aún hay más. “Como es natural, nos comparamos con los demás”, incide la psicóloga. Y no es la única que subraya este hándicap como otro de los grandes errores que cometemos al vernos recién duchados: “El instinto comparación es también un problema porque nuestras mentes tienden naturalmente a buscar lo que la sociedad asume como la perfección, y cuando no nos vemos con cuerpos de modelos –cosa que raramente ocurre– sentimos que físicamente no damos la talla”, añade la también psicóloga Sari Shepphird.

Así, ambas insisten en la necesidad de introducir en nuestra rutina el truco del espejo. No sólo nos ayudará a reconocer y aceptar nuestro cuerpo, sino que además puede reforzar nuestra autoestima si, por ejemplo, tras observar nuestro reflejo cada día enumeramos cinco cosas sobre nuestro cuerpo que nos gustan o que han mejorado. “Puede ser algo tan pequeño como que nos guste la forma en la que llevamos pintadas las uñas. Parece poco pero puede suponer un cambio transformador”, asegura Shepphird. Adquiriendo este sencillo hábito que apenas nos llevará unos pocos minutos –tampoco vayamos a quedarnos helados contemplando nuestro desnudo integral–, al poco tiempo no tendremos que ‘echarnos flores’ cada vez que salgamos de la ducha, “seremos mucho más positivos con nuestro aspecto al natural”, sin complejos.

Fuente:
Salud y bienestar.

miércoles, 20 de enero de 2016

ALGO DIGNO DE COMPARTIR: Consejos para hacer el amor más veces

1. Mantener relaciones sexuales alivia los dolores de cabeza. Cada vez que haces el amor se alivia la tensión de las venas del cerebro.

2. Hacer mucho el amor puede despejar una congestión nasal. El sexo es un antihistamínico natural. Ayuda a combatir el asma y las alergias de primavera.

3. Hacer el amor es un tratamiento de belleza espectacular. Científicos han comprobado que cuando la mujer tiene relaciones sexuales produce gran cantidad de nitrógeno, lo que vuelve el pelo brillante y suave.

4. El sexo es uno de los deportes más seguros. Hacer el amor tonifica y fortalece casi todos los músculos del cuerpo femenino. ¡Es más agradable que nadar 20 vueltas en la piscina y no necesitas zapatillas especiales!

5. Hacer el amor despacito, suave y relajadamente reduce las posibilidades de sufrir dermatitis, espinillas y acné. El sudor producido limpia los poros y hace brillar tu piel.

6. Hacer el amor quema todas esas calorías que acumulaste en esa cena romántica anterior a la cama.

7. El sexo es remedio santo de cura para la depresión. Libera endorfinas en el flujo sanguíneo, creando un estado de euforia y dejando a la mujer con un sentimiento de bienestar inigualable.

8. El sexo es el tranquilizante y relajante muscular más seguro del mundo. Es mil veces más efectivo que el Valium.

9. Mientras más relaciones sexuales mantenga más posibilidades tienes de tener más. Un cuerpo activo sexualmente contiene mayor cantidad de feromonas. ¡Este aroma imperceptible excita a la mujer!

10. Besarse todos los días permite alejarse del dentista. Los besos ayudan a la saliva a limpiar los dientes y disminuye la cantidad de ácido que causa el debilitamiento del esmalte. 

Fuente:
Viviendo en salud.

martes, 19 de enero de 2016

7 formas de aliviar el estrés


El estrés es la enfermedad moderna. Todo el mundo se queja de padecerlo y muchas otras enfermedades se deben a él. ¿Qué puedes hacer para aliviarlo y disfrutar más de la vida? En Vida y Salud o Vida Saludable te contamos sobre algunas estrategias para relajarte y dejar a un lado el estrés. 

Sales temprano de casa y te encuentras con tanto tráfico que terminas llegando tarde al trabajo o a una cita importante. A partir de ese retraso, todo el día se te complica y las cosas no salen como pensabas. ¿La reacción normal de estos tiempos? Estresarse, como si eso solucionara algo. Pero en realidad, el estrés no ayuda, por el contrario, te causa problemas de salud y te produce más estrés y preocupaciones. Es un círculo vicioso. Para romperlo, lo mejor es seguir técnicas de relajación para el cuerpo y la mente.

Si eres de las personas que vives agobiadas por el estrés, te servirá aprender cómo combatirlo. 

1. ¡Ríete del estrés! No es broma. Una buena carcajada tiene efectos positivos para tu salud a corto y a largo plazo. Esos efectos son físicos. A corto plazo: la risa aumenta tu frecuencia cardíaca y con esto el oxígeno en tu sangre, también se liberan más endorfinas, unas sustancias del cerebro, el resultado es una sensación de bienestar. Además, si te ríes, cualquier situación por difícil que parezca, se torna mucho más fácil de manejar.

2. Expresa tus sentimientos. ¡Deja salir tus emociones! Habla con tus amigos, llora, ríete, grita… el expresarte es sano y es una buena forma de dejar salir la tensión del estrés. Recuerda que los amigos son buenos para tu salud mental…

3. Aprende a decir ¡no! Si sientes que tienes que hacer demasiadas cosas, y pareces un(a) malabarista con todas las tareas que tienes que cumplir, simplemente di “no”. No te sientas culpable o que eres egoísta. El decir no, tiene sus beneficios pues puedes aprovechar el tiempo para hacer lo que te gusta, con tu familia y tus amigos cuando no estas ocupado en los compromisos con las cosas a las que ya dijiste, “sí”. El hacer más de lo que puedes, sin duda, te causará estrés.

4. Escribe. El poner en un papel una lista de las cosas que te causan estrés puede ser una herramienta útil, pues al visualizarlas, puedes ir resolviendo una por una. El escribir es siempre una terapia, porque te expresas y ayuda a aclarar tus pensamientos. 

5. Haz ejercicio. El ejercitarte con regularidad es una de las mejores maneras de manejar el estrés. Cuando haces ejercicio tu cuerpo libera unas sustancias que te hacen sentir mejor emocionalmente. Además, liberas la tensión de los músculos. ¿Qué esperas? Te prometo que el ejercicio, entre otros beneficios, es un antídoto contra las preocupaciones y el estrés. 

6. Prueba técnicas de relajación. El hacer yoga, meditar, el aprender técnicas para respirar mejor son estrategias que contribuyen a tranquilizarte y a alejar el estrés de tu vida. Además, te ayudan a concentrarte en el presente y a dejar a un lado las preocupaciones por cosas que aún no han sucedido. Los masajes también son una excelente manera de relajarte y sentirte como nuevo(a). 

7. Haz algo que disfrutes, sólo por el placer de hacerlo. Dedica tiempo a tu “hobby”, ten más contacto con la naturaleza, dormir 8 horas, dormir desnudo, haz algo creativo como pintar, escribir o algún trabajo manual. Si tienes mascotas, juega con ellas. El hacer trabajo de voluntario(a) también te ayuda a sentirte bien y a despejar tu mente ayudando a otros.

Encuentra tiempo para ti. Recuerda que no vale la pena anticipar las cosas que aún no han sucedido. El único momento real es el presente, así que disfrútalo y no sobrecargues a tu cuerpo y a tu mente con tantas preocupaciones. El estrés lo único que te causará, es más problemas.

Fuente:
Prof. Heber Choquehuanca
Estrés y Salud Mental.

Los efectos del estrés en el cuerpo

Cuando el estrés no dura mucho tiempo, te llena de energía y emoción, y te sientes listo para dar la pelea. Pero cuando el estrés dura más de lo necesario, te empiezas a cansar de sentirte todo el tiempo en actitud de batalla y los efectos en tu cuerpo pueden ser muy peligrosos.


 “Luchar o huir”, así se llama la reacción más común de nuestro cuerpo frente a una situación estresante. El cuerpo está diseñado para que al percibir una amenaza o un riesgo, se prepare para, literalmente, dar la pelea y alejarse del peligro.

¿Cómo se prepara el cuerpo? El hipotálamo, una pequeña parte de tu cerebro, activa una alarma que combina señales nerviosas y hormonales. Por un lado, los circuitos nerviosos se encargan de aumentar tu sensación de alerta, enfocar tu atención, reducir la sensación de dolor, controlar el hambre, el sueño y hasta los deseos sexuales.

Por otro lado, tus glándulas suprarrenales reciben la orden de liberar hormonas: Cortisol y Adrenalina. El cortisol, que es la hormona del estrés, agudiza tu sistema inmunológico y aumenta la cantidad de combustible en la sangre (carbohidratos, glucosa y grasas) necesario para reaccionar al estrés. La adrenalina aumenta los latidos del corazón, eleva la presión de la sangre y aumenta la producción y utilización de energía.

La reacción del cuerpo al estrés de corto plazo puede ser beneficiosa ya que mantiene el balance interno o la autorregulación del cuerpo (homeostasis), además de fortalecer el Sistema Nervioso Simpático (SNS). Incluso, se dice que la sensación de estrés puede ser emocionante, por eso hay muchos “fanáticos de la adrenalina”. Esto se debe a que durante este proceso se genera una sensación de bienestar físico al concentrar toda la energía del cuerpo en estar listo para actuar rápidamente.

Por lo general,  esta reacción se regula automáticamente. Cuando el cuerpo deja de percibir una amenaza, la alarma se desactiva, el cuerpo se relaja, deja de generar hormonas, tu corazón vuelve a latir normalmente, etc.

Pero cuando tu cuerpo está permanentemente enfrentando situaciones estresantes, la alarma permanece activa y tu cuerpo funciona todo el tiempo en estado de alerta. Imagínatelo: es como si te prepararas para una pelea que nunca sucede. Finalmente tu cuerpo termina acumulando energía y trabajando innecesariamente, y eso hace que te pongas tenso, ansioso o preocupado.

La constante activación nerviosa y la sobreproducción hormonal desgasta y deteriora el cuerpo, y puede generar diferentes problemas de salud como los siguientes:
  • Debilitamiento del Sistema Inmunológico, aumenta tu vulnerabilidad a las infecciones
  • Enfermedades cardíacas
  • Problemas digestivos
  • Problemas para dormir
  • Depresión o ansiedad y
  • Obesidad
El estrés también puede empeorar otros síntomas y otras enfermedades como el cáncer y  la diabetes. Además, puedes hacer que la persona adopte comportamientos compulsivos como el uso de drogas, el exceso de alcohol o el cigarrillo, y que coma más de lo necesario. Estos comportamientos no sólo no te alivian el estrés, sino que además te meten en un círculo vicioso que cuesta mucho trabajo romper.

Por eso, es buena idea buscar ayuda para manejar los niveles de estrés y encontrar un punto medio para que no afecte seriamente tu salud.

Fuente:
Doctora Aliza
Estrés y Salud Mental, Vida Saludable.