sábado, 21 de noviembre de 2015

Dolores musculares crónicos – Prevención y tratamiento

¿Te encuentras con dolor desde hace mucho tiempo hasta el punto que ya te has acostumbrado a él? ¿No hallas la manera de aliviarlo? ¿Podría ser tu dolor de causa muscular? 

Cuando presionas un PG (punto gatillo) logras aliviar el dolor muscular en tan sólo 90 segundos. Esto puede marcar la diferencia entre vivir en el dolor y recuperar el bienestar en tu vida.

En mi gabinete de quiromasaje recibo mucha gente con dolores musculares crónicos, adquiridos desde meses atrás e incluso años. Muchos debidos a sobrecarga muscular e inadecuado funcionamiento de la mecánica corporal. Por ejemplo: posturas incorrectas adoptadas en el trabajo, en las tareas de la casa, al dormir, en los momentos de ocio, sobreesfuerzos como levantar o arrastrar objetos pesados o como trabajar con los brazos por sobre la cabeza durante mucho tiempo. Otros dolores pueden ser consecuencia de un traumatismo agudo que ha dejado contracturas residuales y PG latentes que se reactivan por sobrecarga muscular.
He comprobado en estos años de profesión lo importante que es la determinación y la constancia que tiene que tener el paciente para cambiar los patrones posturales que lo llevan a repetir una y otra vez cuadros de tensiones y dolor muscular. Las vidas ocupadas, el tiempo que no alcanza y muchas más de estas afirmaciones que todos decimos o hemos dicho nos aleja del momento presente y no nos permite estar atentos a lo que sucede con nuestro cuerpo y nuestras emociones. Es más, muchas veces lo detectamos pero lo hacemos a un lado para seguir reconfirmando lo atareados que estamos. Más aún, muchas personas se llenan de actividades para no sentir… Todo ello se va acumulando gradualmente en nuestro cuerpo como tensión, dolor y limitaciones físicas, emocionales y mentales. La respiración no es un problema menor en esta situación… Una respiración incorrecta conlleva una deficiente oxigenación y nutrición celular, tensión en los músculos del cuello, en los erectores de la columna, en los intercostales; ascenso de las costillas superiores; debilidad de los músculos abdominales y del suelo pélvico. ¿Te parece poco? La respiración es clave para obtener relajación y vitalidad. Alivia el estrés, baja los pensamientos, disminuye el dolor muscular crónico y aumenta la vitalidad.

Para interrumpir este círculo vicioso es necesario iniciar cuidados que corten la retroalimentación. Cuando viene un paciente por primera vez a mi gabinete, me cuenta sobre su estado físico, sus dolores y me describe qué actividades hace cotidianamente, hacemos unas tests de movimiento y de palpación y luego establecemos un plan de sesiones de masaje que incluye la técnica neuromuscular (PG) y ejercicios correctivos y automasaje para realizar diariamente en casa. Este conjunto de acciones logran en poco tiempo aliviar y/o poner fin a muchos de los dolores. El plan de cuidado en casa abarca ejercicios de estiramiento, de movilización y tonificación, ejercicios respiratorios y automasaje de PG activos.

Esta manera de abordar los dolores musculoesqueléticos resulta una solución simple a un problema desgastante, que desanima y que para muchas personas llega a presentarse como insalvable. Además resuelve sin entrar en el círculo vicioso de la ingesta de analgésicos.

No te quedes en el dolor. Si sufres de dolor muscular crónico tienes en tus manos la solución. Prueba a presionar un PG, en menos de 2 minutos descubirás la diferencia.

Fuente:
Masoterapia "SHAYK"

¡Me duele todo! Dolor de espalda, hombro y brazo

Este artículo intenta ser un acercamiento al entendimiento de ciertos síntomas dolorosos de tipo miofascial que frecuentemente nos aquejan. Es mi intención aportarte conocimientos que te permitan ampliar tu mirada hacia esos dolores que muchas veces te acompañan día tras día. 

Existe un grupo de músculos llamados escalenos que suelen contracturarse y desarrollar puntos gatillo, sin embargo el dolor raramente se manifiesta en el lugar donde éstos se localizan sino que refieren (irradian) dolor hacia la espalda alta, el hombro, el brazo y la mano; incluso pueden referir dolores a la cabeza por asociación a otros músculos que sí lo hacen directamente.

Los escalenos son tan importantes que son los primeros que hay que examinar en el masaje para poder identificar si son la causa de los dolores en la zona que estamos mencionando. Puede ocurrir que la terapia manual fracase porque se pasa por alto o no se atiende debidamente este trío muscular. 
Sobre los músculos escalenos 

Los escalenos son tres músculos situados a cada lado del cuello que se insertan en las apófisis tranversas de las vértebras cervicales y en las costillas primera (escalenos anterior y medio) y segunda (escaleno posterior). Estabilizan la columna cervical frente a los desplazamientos laterales y también elevan y estabilizan la dos primeras costillas en la fase de inspiración.

Los síntomas pueden ser:
  • Dolor miofascial primario
  • Trastornos sensitivomotores debido al atrapamiento neurovascular.
También existen otros diagnósticos que provocan dolores similares: el síndrome del túnel carpiano, la radiculopatía C5-C6, las disfunciones articulares cervicales, el síndrome del pectoral menor, el síndrome de la primera costilla (que se encuentra elevada), el síndrome del pronador redondo, la cervicobraquialgia, etc.

Cuando los músculos escalenos se encuentran contracturados pueden referir dolor, hormigueos y entumecimientos hacia:
  • borde vertebral de la escápula
  • región pectoral
  • partes anterior y posterior del brazo y antebrazo (pero no en el codo)
  • dolor en pulgar e índice

¿Qué activa los puntos gatillo de los escalenos?
  • Un movimiento brusco de cabeza, un accidente en coche.
  • Posturas corporales que desequilibren cuello y cabeza.
  • La respiración paradójica (cuando respiras con la parte alta del pecho) demanda un trabajo excesivo de los escalenos. Esto puede darse en personas que han cogido un mal hábito respiratorio, en personas propensas a la tensión emocional, en asmáticos, en cuadros de tos intensa debida a neumonías, bronquitis o resfriados comunes.
  • Actividades cotidianas vigorosas sobrecargan los escalenos. Puedes desarrollar puntos de activación si trabajas muchas horas con los brazos extendidos frente al cuerpo, si levantas objetos pesados o si llevas una mochila muy cargada.
  • Tocar ciertos instrumentos musicales. Los violinistas y violonchelistas son candidatos excelentes para esta sintomatología.
  • Montar a caballo, jugar a la lucha de la cuerda


El masaje de los músculos escalenos realizado correctamente es muy efectivo para eliminar ciertos los dolores miofasciales de la parte superior del cuerpo. Puedes realizar el automasaje si aprendes bien la localización anatómica de dichos músculos y aplicas la técnica adecuadamente. Si te es difícil encontrar los escalenos resulta muy provechoso recibir algunas sesiones de masaje para que puedas experimentar no sólo alivio sino también comprender la ubicación y las sensaciones reflejas que provocan estos músculos. Puedes pedir a tu masjista que te explique cómo hacer el automasaje en casa a fin de potenciar el proceso de recuperación y prevención. 

Bibliografía: 

– Dolor y disfunción miofascial. El manual de los puntos gatillo. Volumen 1. Travell y Simons, Editorial Panamericana.
– Terapia de los puntos de activación, Clair Davies y Amber Davies, Editorial Sirio. 

Fuente:
www.andreasaracco.wordpress.com
Masoterapia "SHAYK"

Técnicas de Masaje

Los puntos básicos del masaje

Introducción: El masaje tiene varias clasificaciones de acuerdo a su especialidad. En esta sección hablaremos acerca de las técnicas básicas manuales, que como su nombre lo dice, generalmente se realizan con la mano del fisioterapeuta mediante las cuales se propaga una energía mecánica entre dos medios, siendo uno de ellos el activo, es decir las manos del terapeuta físico y el otro medio pasivo, compuesto por los tejidos corporales que se trabajan.

Clasificación de las técnicas de masaje 

Se clasifican siete técnicas básicas en:

  • Roce
  • Fricción
  • Percusión
  • Tachadura
  • Compresión
  • Amasamiento
  • Vibración
Además de estas técnicas de masaje, existen tres más las cuales son “técnicas adaptadas” que reciben este nombre puesto que se derivan de las básicas, y son
  • Sacudidas
  • Pellizcamiento
  • Torsiones

 

Roce

Es la principal maniobra entre las técnicas de masaje. Consiste en rozar o deslizar la mano sobre la piel del paciente sin producir deslizamiento de los tejidos subyacentes en el caso del roce superficial.

Esta maniobra es la introductoria a cualquier sesión. Por ello también se le conoce como “maniobra inicial” o “toma de contacto”. Así mismo se emplea para finalizar el masaje.

Un elemento importante a la hora de aplicar un roce es su ritmo que será lento y uniforme, dejando los ritmos rápidos solo para conseguir efectos de calentamiento superficial.

También existe el roce profundo, el cual se diferencia del superficial porque alcanza tejidos profundos (músculos, sistema vascular, fascias, etc.), aparte que es una técnica mixta de roce con desplazamiento y una ligera presión.

 

Fricción

Esta maniobra pretende una movilización de los planos superficiales de piel sobre planos más profundos. Este tejido será tan amplio como la laxitud del tejido celular subcutáneo lo permita y el paciente lo tolere.

En esta maniobra la mano del fisioterapeuta y la piel formaran una unidad que buscara la presión controlada de los tejidos profundos de la zona a tratar, siendo esta una de las características más importantes.

La aplicación de las  técnicas  de masaje  de fricción es mediante la utilización de los pulpejos, requiere de menor superficie de contacto que el roce. Los movimientos que la caracterizan son los circulares y los elípticos, así como los breves y precisos.

Esta maniobra tiene un fuerte efecto hiperemiante y dependiendo de la duración de la aplicación puede pasar de estimular a relajar, e inclusive a producir, fuerte analgesia.

 

Percusión

Dentro de las técnicas de masaje, la percusión requiere que las manos o partes de las manos administren golpes ligeros a un ritmo rápido sobre el cuerpo, las manos deben de estar en forma ahuecada y por consiguiente se debe escuchar un sonido hueco.

El movimiento debe desencadenarse desde el codo para dar estabilidad a la muñeca a la hora de percutir.

Las percusiones son técnicas de masaje por excelencia estimulantes, provocando una gran irrigación a nivel muscular, que opera mediante la respuesta de los nervios.

Cabe recordar que debido a su impacto en los tejidos las percusiones deben reservarse de una continua y repetida aplicaron cercana a los riñones en la parte dorsal baja de la espalda.

 

Hachadura

Los movimientos de hachadura son técnicas de masaje muy importantes.

La tachadura consiste en movimientos sucesivos realizados con el borde cubital de la mano, en la que los dedos golpean unos con otros con un toque elástico, su principal característica es la perdida de contacto repetido con la piel.

El impacto deberá ser muy breve y la presión, aunque enérgica, deberá estar calibrada en relación al efecto que se pretende conseguir.

Las tachaduras son técnicas de masaje estimulantes por excelencia, al igual que la percusión capaz de normalizar el tono muscular y con claro efecto estimulante circulatorio.

 

Amasamiento

Esta técnica tiene como base la compresión de la piel, tejido subcutáneo y músculos subyacentes.

El amasamiento exige una mayor fuerza e intensidad de las manos. Consiste en coger, deslizar y levantar los tejidos musculares, intentando despegar los planos profundos y buscando desplazarlos transversalmente de un lado a otro, realizando al mismo tiempo una presión y un estiramiento con ligera torsión del vientre muscular, por lo tanto es necesario el uso de medio deslizante.

Para realizar esta maniobra se colocan las manos sobre la zona cuyos músculos se quieren amasar, entre lo dedos se intentara coger la masa muscular a tratar, realizando con las manos un efecto de garra que sujete firmemente los tejidos para poder realizar a continuación un movimiento de despliegue seguido de una torsión y estiramiento rítmico.

 

Compresión

Las técnicas de masaje no siempre incluyen el desplazamiento de las manos. Tal es el caso de la compresión.

En esta técnica no hay desplazamiento de los dedos. Se comprime y presiona la zona o región que se quiere tratar.

La compresión puede ser estática  o mantenida y compresión con deslizamiento, para comprimir una zona más o menos durante algún tiempo. Ya sea en forma estática o con deslizamiento se requiere de mucha energía.

Esta maniobra consiste en comprimir una zona, abarcándola entre las manos o entre los dedos o entre la mano y plano duro, que generalmente suele ser óseo. Es importante mantener el ritmo y la intensidad uniforme a fin de obtener efectos homogéneos.

El tiempo de duración se determina por la persistencia del efecto analgésico. Se recomienda al menos de 30 segundos  a 60 segundos.

 

Vibración

A partir de una presión estática y variando su intensidad rítmicamente se intentaran producir movimientos de pequeña oscilación sobre la zona en tratamiento.

Durante su aplicación las manos nunca pierden el contacto con la piel.

Las técnicas de masaje vibratorio requieren de un entrenamiento y una cierta pericia manual, pues solo de esta manera el terapeuta consigue una frecuencia suficiente sin llegar a agotarse rápidamente.

Su efecto sobre el sistema  circulatorio es estimulante periférico y sobre el sistema nervioso calmante y sedativo.

 

Técnicas adaptadas de las técnicas de masaje básico

Sacudidas: Se deriva de la vibración. Su efecto es suavizante y relajante sobre los músculos y manipulativo sobre las articulaciones. Son efectivas para aliviar la tensión en brazos y piernas, para acelerar la circulación y reestablecer el tono muscular.

Pellizcamiento:
Tiene su raíz en la percusión y la hachadura. Se utiliza en el masaje deportivo junto con las sacudidas, además de su utilización en cicatrices adheridas con el fin de flexibilizarlas y despegarlas, y sobre fascias y tendones con fines estimulantes.

Torsiones:
Tienen como base el amasamiento. Esta técnica se utiliza en el masaje descontracturante debido a que utiliza las fuerzas de cizallamiento en la zona a tratar provocando una eliminación de la tensión muscular, aplicada en ambas manos en un movimiento simultaneo. Es importante utilizar medio deslizante.

Fuente:
www.terapia-fisica.com
Masoterapia "SHAYK"

Terapia de los Puntos Gatillo

Los puntos gatillo (PG) miofasciales constituyen una de las principales causas de dolor y disfunción del sistema músculoesquelético. 

La mayor parte de los dolores corporales que padecemos diariamente tienen su origen en los puntos gatillo, los cuales causan prácticamente el 75% de casi todos los problemas relacionados con el dolor. Los músculos del esqueleto, representan casi el 50% del peso corporal. Cualquiera de los 200 músculos pares, osea un total de 400, pueden desarrollar puntos gatillo que activan el dolor.

Está demostrado clínicamente que los PG, también llamados puntos de activación, traen síntomas diversos como: jaquecas, mareos, náuseas, dolor de oídos, dolor de cuello, dolor de mandíbula, dolor lumbar, codo de tenista, síndrome del túnel carpiano, acidez estomacal, etc, etc. Muchas clases de dolores articulares, diagnosticados como artritis o tendinitis, se deben en realidad a la existencia de PG.
Se puede definir a los PG como pequeños nudos alojados en las fibras musculares como consecuencia de contracturas; su permanencia debilita al músculo y favorece su rigidez.

El conocimiento que se tiene de los puntos gatillo proviene directamente de la investigación médica occidental. En el libro Myofascial pain and dysfunction: the trigger point manual, Janet Travell y David Simons dejan muy bien documentada su investigación sobre la naturaleza de los PG, su diagnóstico y tratamiento. Gracias a su aporte podemos afirmar que los PG son reales; por medio de un equipo electrónico sensible se pueden medir las señales eléctricas que emiten y se los puede fotografiar con un microscopio electrónico. También son perfectamente palpables, encontrándose situados en una banda tensa de fibras musculares. Cuando el profesional presiona con sus dedos un PG activo, el paciente experimenta un dolor similar al que le aqueja y por el cual llega a la consulta.

Los PG son el resultado de lesiones en los músculos provocadas por traumatismos, sobrecarga muscular e inadecuado funcionamiento de la mecánica corporal. Una nutrición insuficiente o la tensión emocional también pueden llevar a la formación de PG. Luego de una cirugía los músculos y las articulaciones involucradas en la intervención tienden a desarrollar puntos que activan el dolor. Es posible que se desarrollen más puntos gatillo a medida que aumenta la edad, hasta los años más activos (edad adulta media). En edades más avanzadas se hacen más notorias la rigidez y la restricción de la movilidad más que el dolor de los PG activos.

Un PG agudo que se activa por una actividad inusual o una sobrecarga muscular puede revertirse espontáneamente y tornarse latente en una o dos semanas siempre y cuando el músculo no sea sobrecargado nuevamente ni existan factores de perpetuación; en caso contrario el dolor puede evolucionar de un estado agudo a crónico. La tensión continua de las fibras musculares dificulta la circulación local; la reducida llegada de oxígeno y otros nutrientes junto con la acumulación de toxinas perpetúan los puntos de activación durante meses e incluso años. Para interrumpir este círculo vicioso es necesario iniciar un tratamiento que corte la retroalimentación.

La terapia manual de los puntos gatillo es una modalidad que muchos masajistas elegimos para tratar el dolor. La liberación por presión del PG es una técnica altamente efectiva. La mejoría depende de la severidad del dolor, del tiempo transcurrido desde su aparición y del estado general de salud del cuerpo pero, en la mayoría de las veces logras una reducción notable a partir de la segunda y tercera sesión. A menudo, en la primera consulta ya experimentas un alivio significativo. Si presentas un estado de dolor crónico necesitarás de 10 a 12 sesiones. Sin duda la participación activa que tengas en tu tratamiento te ayudará a recuperarte más rápidamente, por ello el autotratamiento diario es una herramienta sencilla y fundamental para desactivar los PG cuando dispones de la información adecuada. La dificultad radica en que generalmente los PG transfieren el dolor a otra zona corporal. El conocimiento de los patrones de dolor reflejo es necesario para identificar los músculos que están causando el dolor.

Fuente:
www.andreasaracco.wordpress.com

miércoles, 21 de octubre de 2015

Propiedades medicinales y anti-cancerígenas del plátano o banana

Buenos para curar todo, desde cólicos premenstruales hasta úlceras y nervios alterados. Si quieres levantar tus niveles energéticos no hay nada mejor que comerte un plátano.

Combinados con su fibra, los tres azúcares naturales que contiene (sucrosa, fructosa y glucosa) son una inyección instantánea y sostenida de energía. 
Depresión: los plátanos contienen triptofán, un tipo de proteína que nuestro organismo convierte a serotonina, la cual se sabe que nos relaja, mejora nuestro carácter y en general, nos hace sentirnos más felices. 

Anemia: Su alto contenido de hierro hace que los plátanos estimulen la producción de hemoglobina en la sangre, contribuyendo sensiblemente a sanar los casos de anemia. 

Presión arterial: Esta fruta tropical es única por su altísimo contenido de potasio contrastando con su bajo contenido de sal, siendo perfecta paracombatir la presión arterial. Esta fruta tiene la capacidad de reducir el riesgo de infartos y alta presión. 

Infartos: ¡comer plátanos como parte de tu dieta normal puede reducir tu riesgo de muerte por infarto hasta en un 40% 

Los investigadores han comprobado que el alto contenido de potasio de esta fruta puede ayudar a los alumnos en sus estudios, haciendo que estén más alertas.

Estreñimiento: Por su alto contenido de fibra, incluir plátanos en la dieta diaria ayuda a restaurar la acción normal de los intestinos, ayudando a superar el problema sin necesidad de acudir a laxativos. 

Acidez estomacal: Los plátanos tienen un efecto naturalmente antiácido en el organismo. 

Vómitos en la mañana: Cómete un plátano entre comidas para mantener alto tu nivel de azúcar en la sangre y evitar las náuseas por la mañana. 

Picaduras de insectos: frotar la zona afectada con la parte interior de una cáscara de plátano, reduce la hinchazón y la irritación. 

Úlceras: Por Su textura suave y lubricante, el plátano se usa en la dieta como alimento indicado para los desórdenes intestinales. Es la única fruta cruda que se puede comer sin problemas en casos de úlcera crónicos.
También neutraliza el exceso de acidez y reduce la irritación al cubrir con una capa las paredes del estómago. 

Control de la temperatura del cuerpo: Muchas otras culturas ven los plátanos como una fruta refrescante que puede bajar la temperatura física y emocional de las madres embarazadas. En Tailandia, por ejemplo, las mujeres embarazadas comen plátanos para asegurar que su bebé tenga buena temperatura (templada) al nacer. 

Tabaquismo: Los plátanos también pueden ayudar a la gente que quiere dejar de fumar. Su alto contenido de vitaminas B6 y B12, potasio y magnesioayuda a que el organismo se recupere de los efectos de quitarle la nicotina. 

Verrugas: La gente que sólo usa medicina alternativa jura que si quieres eliminar una verruga, tomes un pedazo de cáscara de plátano y lo coloques sobre ésta con la parte amarilla hacia afuera. Debes mantener la cáscara en su lugar con una cataplasma o cinta de cirujano. 

Síndrome Pre-Menstrual: La vitamina B6 que contiene regula los niveles de glucosa en la sangre, mejorando sensiblemente tu estado anímico.

Fuente:
Masoterapia "SHAYK"
www.lavidalucida.com

lunes, 7 de septiembre de 2015

Terapias integrales para las infecciones vaginales

Es muy común que las mujeres suframos de infecciones vaginales. La fisonomía vaginal hace que sea un área del cuerpo muy delicada y además ahí se pueden guardar muchas bacterias, virus y hongos que, si se desequilibran, hacen que las infecciones se desarrollen con facilidad. ¿Cuáles son las infecciones más comunes y cómo las podemos tratar? Sigue leyendo para saber más… 
La vagina es una de las zonas del cuerpo de la mujer con mayor cantidad de microorganismos. Todos ellos coexisten en un equilibrio normal y este ecosistema es necesario para la salud de la mujer y, en su momento, incluso para la salud de los bebés. Al parir por la vagina, el sistema inmunológico de los bebés se activa, su cuerpo se coloniza de las bacterias de la madre y comienza un proceso de adaptación y defensa necesarios para la salud del bebé fuera del útero (de la matriz).

Este equilibrio puede ser fácilmente alterado y es entonces cuando se generan condiciones anormales en la vagina y por lo tanto, posibles enfermedades. Algunas de ellas también se pueden adquirir de las relaciones íntimas, me refiero a las infecciones o enfermedades de transmisión sexual. Algunas de las infecciones vaginales incluyen: candidiasis o moniliasis, vaginosis bacteriana, tricomoniasis, virus del papiloma humano (VPH), herpes, clamidia, gonorrea, y sífilis.

Algunas pueden ser causadas por contacto sexual como mencioné, otras por usar ropa muy ajustada, abusar del azúcar y las harinas procesadas en la dieta, de las duchas vaginales o por el uso de antibióticos (que cambian la flora vaginal), por falta de higiene o por el uso de telas sintéticas en la zona genital.

En esta columna discutiremos las infecciones vaginales causadas:
  • Por los hongos: Candida Albicans (candidiasis)
  • Por las bacterias: Gardnerella vaginalis (vaginosis bacteriana)
  • Por los parásitos: Trichomonas vaginalis (tricomoniasis)
Los síntomas que causan las infecciones vaginales suelen ser flujo o secreciones de varios colores y olores (entre más oscuro sea el color y los olores sean más intensos, puede tratarse de algo más serio). Suelen venir acompañadas de cambios de color, enrojecimiento, ardor o dolor, resequedad, molestias al orinar y al tener relaciones sexuales (incluso puede haber sangrado).

Es muy importante que si tienes alguno de estos síntomas hagas una cita con tu ginecólogo para que te revise, te haga un estudio para determinar qué tienes (como un cultivo vaginal, por ejemplo) y te de el tratamiento que necesites.

Es importante que no tengas relaciones sexuales mientras tengas la infección vaginal, que seas muy cuidadosa con tu higiene íntima, pero que evites las duchas vaginales porque además de alterar aún más tu flora vaginal, estas podrían hacer que la infección se propague a otras zonas de tus genitales o, sea, que incluso lleguen hasta la pelvis y que causen problemas más graves como la enfermedad inflamatoria pélvica.

Por cierto, la vaginitis se refiere a la inflamación de la vagina. Puede ser causada por bacterias, hongos, parásitos o virus, así como por irritaciones generadas por químicos, telas, contacto sexual, hormonas, antibióticos, anticonceptivos, duchas vaginales y enfermedades de transmisión sexual (ETS). 
Candidiasis 

Esta infección se genera por un sobre crecimiento de hongos en la vagina  (Candida Albicans) Los síntomas típicamente son: ardor, irritación, comezón, enrojecimiento y puede haber inflamación de la vulva con dolor. y el flujo vaginal es blanco, inodoro y se ve como requesón (cottage cheese). Es de las infecciones vaginales más comunes y por lo tanto de las más fáciles de curar. De hecho, para tratarla, hay muchos medicamentos que no requieren receta médica (pomadas y óvulos contra el hongo). La padecen alrededor del 75% de mujeres alguna vez en su vida.

No hay problema en usar alguno de estos productos que se venden sin receta aplicarte si estás plenamente segura que se trata una infección vaginal por hongos o candidiasis ligera. Pero, no debes auto-medicarte: si estás embarazada, si tienes diabetes, si estas teniendo estas molestias frecuentemente (4 veces al año o más), tienes problemas inmunológicos (o sea, si tu sistema de defensa está débil), ya sea porque tienes VIH o por alguna medicina que tomes por algún otro problema médico, o si no estás segura si lo que tienes es una infección vaginal por hongos. En todos estos casos debes visitar al médico.

Para tratar las infecciones por cándida generalmente se usan medicamentos como: isoconazol, clotrimazol, miconazol, terconazol o fluconazol. Vigila muy bien tus síntomas y checa que en verdad vayan mejorando una vez que usas los medicamentos. Algunos de ellos se toman y otros se aplican exteriormente o se introducen en la vagina. Si no se quitan tus síntomas, consulta a tu médico pues podría tratarse de otra cosa.

Contamos con algunos estudios acerca de terapias alternativas para el tratamiento de la infección vaginal por hongos. Entre ellos están el ácido bórico en supositorio que parece que podría ayudar en algunos casos, pero que puede irritar la piel y que es toxico si se ingiere. Desgraciadamente, no se tienen estudios bien diseñados.

Otro que se utiliza frecuentemente es el yogurt natural (sin azúcar) ya sea dentro de la vagina o ingerido. El que contiene lactobacillus vivos (que también se pueden consumir en cápsulas). Algunas mujeres dicen que comer una taza de este tipo de yogurt diario por 6 meses puede reducir la incidencia de infecciones vaginales por cándida siempre y cuando que realmente contenga lactobacilos acidofilus vivos.

Varias mujeres han reportado buenos resultados usando este tipo de yogurt, sin embargo, aún no se han realizado estudios con un grupo de mujeres de control que corroboren este hallazgo. Algunos estudios han mostrado que es efectivo para reducir los cultivos de cándida y que ayudan a disminuir los síntomas, pero otros no han podido confirmar ni obtener los mismos resultados. Así que su eficacia incierta y los expertos no lo recomiendan hasta que se verifique científicamente.

Otros remedios que algunas mujeres utilizan a pesar de la falta de evidencia científicas de su eficacia incluyen, por ejemplo: cremas o baños de asiento con tea tree (árbol del té) una especie originaria de Australia los aborígenes utilizan como un antibiótico natural desde tiempos ancestrales. Lo usan externamente para la infección por hongos como la candidiasis. Sin embargo, no hay estudios a gran escala, ni probados, que avalen su eficacia. Se necesita más investigación al respecto.
También han usado al ajo, supuestamente para tratar a los hongos y para fortalecer el sistema inmunológico. Su eficacia en el uso tópico (y en este caso, interno, dentro de la vagina) no se ha comprobado científicamente. Además el ajo podría interactuar con algunos medicamentos e incluso causar reacciones alérgicas. Es importante que consultes a tu médico antes de usarlo.

En cuanto a la prevención: evita las duchas; evita usar ropa apretada en esa área; procura usar ropa de algodón y evita las telas sintéticas para evitar la humedad; quítate el traje de baño y la ropa de ejercicio tan pronto como puedas: no uses toallas femeninas, tampones o jabones perfumados; evita los baños de tina muy caliente; procura controlar tu diabetes.

Vaginosis bacteriana 

La vaginosis bacteriana es la causa más común de vaginitis, sucede cuando las bacterias que normalmente habitan la vagina se desequilibran y algunas de ellas (como la Gardnerella vaginalis) crecen en exceso. Es común que aparezca cuando se usa un dispositivo intrauterino (DIU), haya habido contacto sexual de riesgo o estés embarazada.

La higiene es muy importante, si has sido diagnosticada con esta o cualquier otra infección vaginal. Sin embargo, hay mujeres que eligen darse duchas vaginales con vinagre y los médicos no lo recomiendan pues aseguran que la vagina está hecha para limpiarse a sí misma y los agentes externos (como los jabones, los perfumes y en este caso, el vinagre) pueden alterar a las bacterias que mantienen a la flora vaginal saludable.

Los síntomas de la vaginosis bacteriana es un flujo vaginal delgado grisáceo de un olor a pescado, especialmente después de tener relaciones sexuales. Podría haber picazón vaginal y ardor al orinar. Sin embargo, algunas mujeres no tienen ningún síntoma.

A veces, las mujeres creen que tienen una infección por hongos por la picazón, pero al no responder al tratamiento van al médico y él o ella les dice que su infección vaginal es una vaginosis bacteriana. A veces, buscan ayuda profesional por el mal olor. Es importante tratarla porque puede causar enfermedad inflamatoria pélvica si no se atiende y ésta puede llevar a esterilidad. Cualquier infección aumenta el riesgo de que contraigas otra enfermedad de transmisión sexual y si estás embarazada, se asocia a bebés de bajo peso al nacer y a partos prematuros.

La vaginosis bacteriana se puede tratar con metronidazol (oral o en gel) o clindamicina en crema y algunas investigaciones clínicas muestran que ciertas cepas de lactobacilos (gasseri y rhamnosis) podrían ayudar en el tratamiento de la vaginosis bacteriana cuando se aplica dentro de la vagina. La pareja masculina no requiere tratamiento pero si se podría transmitir de mujer a mujer, por lo que la pareja femenina debe chequearse para determinar si tiene la bacteria y de ser así, que reciba tratamiento.

Para prevenirla, evita las duchas, los perfumes y usa el jabón por fuera. Si tienes varias parejas sexuales, usa un condón.

Actualmente no existe evidencia científica de ningún tratamiento alternativo o complementario que ayude al tratamiento de la vaginosis bacteriana. 

Tricomoniasis 

La infección vaginal por Trichomonas vaginalis se transmite por contacto sexual y es causada por un parásito. Se transmite tanto en los hombres como en las mujeres y en nosotras se establece en la vagina. Se puede prevenir teniendo precauciones en relación al sexo (usando un condón correctamente) y si te la han diagnosticado tu pareja también se debe revisar.

Es muy común, pero sólo el 30% de las personas infectadas desarrollan síntomas. No se transmite a otras zonas del cuerpo como boca, ano o las manos y aunque no tengas síntomas se puede seguir contagiando.

Los síntomas incluyen: flujo claro que puede ser transparente, blanco, amarillento o verdoso, de un olor diferente, ardor, enrojecimiento, dolor, picazón, molestias al orinar y al tener relaciones sexuales. Si no se trata se puede prolongar por meses e incluso años. Lo que sucede es que los síntomas pueden ser intermitentes, si se presentan. En las mujeres embarazadas puede causar partos prematuros y bebés bajos de paso.

Se diagnostica con una prueba de laboratorio y normalmente se trata con antibióticos (como metronidazol). Lo debe tomar la mujer infectada, igual que su pareja o parejas y evitar, durante el tratamiento, tener contacto sexual. Una vez que puedas volver a tener relaciones, protégete con condón ya que la puedes volver a contraer.

Actualmente no existe evidencia científica de ningún tratamiento alternativo o complementario que ayude al tratamiento de la tricomoniasis.

Fuente:
www.vidaysalud.com
http://vidasaludable-hechos.blogspot.pe
Masoterapia "SHAYK"

Preguntas comunes sobre las infecciones vaginales

Hoy en día siguen existiendo mitos entre las mujeres acerca de muchas cosas relacionadas con la salud de su vagina. Aunque actualmente estos temas se tratan con más libertad y confianza, algunas mujeres sienten incomodidad e inclusive vergüenza a la hora de hablar abiertamente de su vagina. Si ese es tu caso, quiero invitarte a hablar de algunas de las infecciones que afectan con gran frecuencia a las mujeres: las infecciones vaginales. 
¿Por qué las mujeres no hablan de las infecciones vaginales? 

Lo que particularmente he encontrado entre mis pacientes e inclusive entre las mujeres que nos escriben y consultan en nuestra página, es que muchas de ellas relacionan a las infecciones vaginales y los cambios en el flujo vaginal con Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). Las mujeres sienten que si preguntan o hablan de las infecciones vaginales se puede poner en entredicho su sexualidad o inclusive la sexualidad de su pareja. La verdad es que esto no es necesariamente cierto. Varias de las infecciones vaginales se deben a cambios en la flora de tu vagina, ya que puede verse afectada por diferentes factores como lo verás más adelante. 

¿Qué son las infecciones vaginales?
Para aclarar este tema, lo mejor es ir por partes. Para entender de qué se tratan las infecciones vaginales es mejor que empecemos hablando de la “vaginitis” y la “vulvo-vaginitis”. La vaginitis se refiere a la inflamación de la vagina (que puede ser por infección), mientras que la vulvo-vaginitis se refiere también a la inflamación de la vulva (la parte externa de los genitales, en donde empieza la vagina). Las infecciones vaginales pueden ser causadas por diferentes microorganismos como bacterias, hongos, o inclusive virus. En otros casos, estas infecciones pueden producirse debido al uso de cierto tipo de ropa interior que impide el paso del aire a la zona genital (que favorece la multiplicación de algunos hongos que viven en tu vagina); o a la irritación causada por ingredientes de algunas cremas o aerosoles que entran en contacto con la vagina (que favorecen el desbalance de la flora vaginal). En otras ocasiones, las infecciones vaginales son el resultado del intercambio de microorganismos durante las relaciones sexuales. No todas se tratan igual. 

¿Existe un solo tipo de infección vaginal? 

No. Hay varias infecciones vaginales e incluyen: 

1.  Infección por hongos o cándida. Es producida por un tipo de hongo conocido como Cándida álbicans que vive en la vagina. Esta es una vaginitis muy común ya que hay factores tanto internos como externos que la pueden provocar. El tomar pastillas anticonceptivas o antibióticos o el tener la diabetes descontrolada entre otros. No se considera un Enfermedad de Transmisión Sexual. 

2.  Vaginosis bacterial o bacteriana. Se produce cuando algunas de las bacterias que normalmente viven en la vagina se reproducen más de lo normal rompiendo el equilibrio. Las razones de este crecimiento anormal se desconocen a ciencia cierta. El uso de duchas vaginales en algunos casos puede contribuir. 

3.  Tricomoniasis. Este tipo de infección es producido por un parásito, y es transmitida, en la mayoría de los casos, por medio de relaciones sexuales. 

4.  Vaginitis por clamidia: Esta si es una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) bastante frecuente transmitida por la clamidia. Puede no dar síntomas, aunque por lo general hay cambios en el color y la consistencia del flujo vaginal (espeso y verde o con sangre). Si no se trata, puede causar Enfermedad Inflamatoria Pélvica. 

5.  Vaginitis atrófica o no infecciosa. Por ejemplo, cuando llega la menopausia, los niveles de estrógenos tienen a disminuir. Por esta razón te encontrarás con situaciones en donde sientes resequedad en la vagina. Esta resequedad puede provocarte picazón y sensación de ardor. Esta es la vaginitis atrófica. También hay vaginitis alérgica causada por espermicidas, desodorantes, jabones, detergentes y otros productos que puedan estar en contacto con la vagina que pueden causar síntomas similares. En este caso, una vez que se identifica el causante y se suspende el uso del producto, desaparecen los síntomas. 

6.  Vaginitis viral. Se refiere a las infecciones vaginales causadas por virus como el herpes simple tipo 1 y 2 y el virus del papiloma humano. Estas son Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). 

¿Cómo puedo saber que tengo una infección vaginal y no otro tipo de problema? 

Esta es una pregunta que asalta a muchas mujeres, especialmente cuando tienen una vida sexual activa o en el caso de que tengan parejas sexuales poco estables. Los síntomas típicos de las infecciones vaginales son fáciles de identificar, aunque debes prestar mucha atención ya que en algunos casos no se tienen síntomas.

Los síntomas más frecuentes de las infecciones vaginales incluyen:
  • Picazón en la parte exterior de los genitales, donde empieza la vagina (vulva) especialmente en la noche
  • Flujo vaginal con un olor desagradable
  • Flujo vaginal de color raro (extraño) como verde, amarillento, grisáceo o teñido de sangre
  • Flujo vaginal más abundante de lo normal
  • Sensación de ardor a la hora de orinar
  • Dolor o malestar durante las relaciones sexuales
  • Dolor en la parte baja del abdomen
Como ya sabes existen varios tipos de infecciones vaginales, por lo que es muy difícil que puedas saber específicamente cual de ellas tienes en caso de que te aparezcan síntomas.  Lo mejor es que consultes con tu médico para saber si tienes una infección vaginal que puede tratarse con medicamentos de venta libre o si es necesario que te recete algo. A veces es necesario tomar una pequeña muestra para verla bajo el microscopio o enviarla al laboratorio para cultivo.

Infórmate acerca de las infecciones vaginales, habla con tu médico y pregúntale tus dudas. El o ella te las responderán con gusto. La salud de tu vagina es indispensable para tu salud y para que disfrutes de tu sexualidad. ¡Dile adiós a la vergüenza y habla sobre el tema!
Fuente:
www.vidaysalud.com
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